La etiqueta, la mesa y la sociedad de buen tono

Texto de Jonathan Leslie

El vínculo entre modales, la comida, buen gusto, y lo civilizado

“La mesa es uno de los lugares donde más clara y prontamente se revela el grado de educación y de cultura de una persona, por cuanto son tantas y de naturaleza tan severa, y sobre todo tan fáciles de quebrantarse, las reglas y las prohibiciones a que está sometida” (Carreño 100).  Así Manuel Antonio Carreño empieza su tercer artículo titulado “De la mesa” en su grande volumen de maneras y buena conducta Compendio del manual de urbanidad y buenas maneras.  Lo que sigue es una lista larga de muchas reglas de la mesa que una persona ‘civil’ o ‘de buena educación’ no solamente debe seguir, sino necesita seguir en su conducta con otras personas y sociedad en general.  El castigo de la falta es nada menos que rechazar totalmente la sociedad ‘civilizada’ y perder la condición de ‘culta’ y los actos incorrectos son actos “que manifiesta[n] poca cultura” o ilustran “muy mala educación” (Carreño 101-102).  Para entender las apuestas en la sociedad cortés, es importante a notar el cambio en la conducta social en la época de una jerarquía de herencia a un sistema social de distinción basada en el mérito de la etiqueta.  Este es el sistema de cortesía, maneras, etiqueta, y buen gusto se llama urbanidad. 

 

El cambio de la idea de nobleza y sus efectos en la conducta de la persona en sociedad

En Patterns of Middle Class Conduct in Nineteenth-Century Spain and Latin America, autor Jesus Cruz explica sobra el cambio moderno de las normas de conducta social.  Antes del siglo dieciocho, las normas sociales de cortesía y maneras siguieron el sistema general que era establecido durante del Renacimiento en Europa.  Este sistema de prácticas sociales es ilustrado en la obra The Book of the Courtier escrito por Baldassare Castiglione en que el autor escribe que el hombre y mujer ideales son miembros de la nobleza e instruidos en los artes cortesanos de maneras, valores, y estilos.  Sin embargo, el sistema de conducta social evolucionaría basada en el aumento de la clase media.

En los siglos dieciséis y diecisiete, el mundo hispánico, como el resto del mundo europeo o ‘oeste,’ se ajustó con las prácticas del arquetipo del cortesano renacentista de Castiglione, y el aspecto más básica del modelo fue quien podrían ser sus sujetos.  En la urbanidad vieja, solamente miembros de la nobleza eran sujetos de las maneras y estilas de la sociedad culta.  Como Cruz escribe, “[the] model’s main feature was that the nobility represented its exclusive subject.  Conduct books were written to teach nobles to perform in the court of the king and its surrounding spaces of power.”  Por eso, el sistema de urbanidad viejo fue basado específicamente en la jerarquía de nobleza hereditaria – y solamente pocas personas tenían la capacidad de convertirse en un parte de la sociedad culta.  La etiqueta no funciona en la vida diaria de las personas normales, sino para la nobleza en sus interacciones en el corte del Rey.  “Norms of behavior were given for the correct performance in the complex variety of spaces of the absolutist Court, for instance for interacting with the King, with a menber of the aristocracy, in the salons of the Royal Administration, etc.” (Cruz).

Sin embargo, las ideas del sistema de urbanidad vieja empezaron a cambiar en el siglo dieciocho entre escritores varios de ‘la iluminación,’ basado en una cuestión de lo que significaba ser urbano.  Con el tiempo, el sistema de urbanidad nueva formó con la condición que ser urbano no es exclusivo a la nobleza y no se base en una jerarquía de herencia.   Como resultado, el propósito de urbanidad cambia – de “an instrument for the reproduction of the nobility” a “a mean to achieve civilization, a form of knowledge that all members of society should acquire in order to facilitate social coexistence” (Cruz).  A causa del hecho que ‘ser urbano’ estaba disponible a las personas a fuera de la nobleza, los sujetos nuevos de la urbanidad nueva eran las clases medias y, en lugar de herencia y jerarquía, el sistema estableció una sociedad de buen tono o un “polite society” que lograron su condición de distinción con el mérito de sus maneras.

 

El autor: Manuel Antonio Carreño

Manuel Antonio Carreno

En rol de literatura en este cambio de urbanidad y sociedad de buen tono era muy importante.  Aunque “hierarchy was substituted by the notion of ‘distinction’” y “potentially everyone could and should be urbane,” todavía “only those who achieve[d] what was required in the literatura of urbanidad could attain distinction” (Cruz).  Por eso, los autores de la literatura de maneras tenían el poder de definir lo que es parte de la sociedad de buen tono.  Una de estas figuras importantes es Manuel Antonio Carreño.  Carreño nací en Caracas, Venezuela en 1812 y, durante su vida, era un autor, músico, maestro, y diplomático.  Él era el ministro de finanzas de Venezuela hasta la Guerra Federal después de que él vivía en Nueva York y Paris.  Sin embargo, él recibió su fama por su manual de maneras se llama Compendio del manual de urbanidad y buenas maneras en que él describe reglas para lograr ‘distinción’ y las acciones malas que ilustran muy mal educación.  De todos los lugares de la sociedad de buen tono, Carreño creyó la mesa es una de las más importantes.  No es difícil suponer por qué esto es cierto.  La mesa es el lugar de reunión en la vida diaria.  Es donde una persona trae invitados a menudo, y donde cada persona está en la exposición de todas otras que son presentes alrededor de la mesa – una posición perfecta para ilustrar la cultura y el cortesía.  Por eso, hay muchas reglas que gobiernan la conducta de la comida.

 

Similitudes con otras obras que nosotros hemos leído: Emulación de lo europeo, buen gusto y la nobleza

Aún con la importancia de autores como Carreño en la idealización de urbanidad en el mundo hispánico, en la época el sistema de urbanidad hispánico en sí mismo era más o menos una emulación casi completa de los ideales de la sociedad de buen tono que eran presentes en las sociedades europeos como Inglaterra y Francia.  Aunque figuras hispánicas como Carreño escribieron las obras que dictaron como las personas cultas deben actuar, el poder verdadero de definir lo que es civilizado o en ‘buen gusto’ era en posesión de los escritores europeos con sus culturas que eran vistos como los centros de ‘buen gusto.’  Los primeros manuales de maneras y etiqueta de escritores hispánicos como Rementería y Carreño son obras de traducción de autores de Inglaterra o Francia.  Cruz escribe que “In the early stages of new urbanidad the attempt to follow the example of English and French societes was openly stated.”  En la introducción del manual de Remetería, él escribe que “Paris is the center of civilization and sociability, of indulgence, and liberality…it is the supreme court of taste” (Cruz).

Esta idea de la emulación de lo que es considerado ‘buen gusto’ es muy similar a Pierre Bourdieu y sus ideas en Distinction: A Social Critique of the Judgement of Taste.  Según Bourdieu, buen gusto es un concepto construido por factores sociales.  Buen gusto es relativo, y “the ‘eye’” que considera “is a product of history reproduced by education” (Bourdieu).  No es una sorpresa que los autores hispánicos asociaban civilidad y buen gusto con Francia e Inglaterra.  La ideología histórica que establece el vínculo entre lo civilizado y lo europeo – específicamente de Francia e Inglaterra – es evidente también en otras obras que nosotros hemos leído con la divida entre civilización (lo europeo) y barbarie (lo indígena).

 

Reglas de la mesa: (Para evitar la mal educación)  

Como se indica más arriba, Carreño creyó en la suma importancia de la mesa en el acto de mostrar la cultura y la educación.  Por esta razón, él incluye muchas reglas que describe como una persona de buena educación debe actuar en la mesa.  He escrito algunas de estas reglas debajo.  Cuantos sigues en tus comidas diarias?

La mesa

Actos de moderación y buena educación

  1. “Manifestando en todos nuestros actos aquella delicadeza, moderación y compostura que distinguen siempre en ella al hombre verdaderamente fino.”
  2. “Situemonos a una distancia conveniente de la mesa, de manera que no quedemos ni muy próximos ni muy separados.”
  3. “No comamos nunca aceleradamente ni demasiado despacio: lo primero nos haría aparecer como glotones, y lo segundo no expondría a hacer el deslucido papel de quedar al fin comiendo solos”

Reglas físicas de la mesa

  1. “Al sentarse a la mesa, cada persona toma su servilleta, la desdobla y la extiende sobre las rodillas…no tiene ni puede tener otros objeto que limpiarse los labios” (otro uso es un acto de muy mala educación)
  2. “No apoyemos nunca en la mesa todo el antebrazo” (es un acto que manifiesta poca cultura)
  3. “Jamás nos pongamos de pie, ni extendamos el brazo por delante de una persona o hacia las que se encuentren en el lado opuesto, con el objeto de alcanzar algo”
  4. “No incurramos nunca en la grave falta de llevar el cuchillo a la boca: este no tiene en general otro uso que el de dividir y servir”
  5. “Por regla general, en la mesa no tomaremos en las manos ni tocaremos otra comida que el pan destinado para nosotros”
  6. “Son actos extraordinariamente impropios y groseros el aplicar el olfato a las comidas y bebidas”
  7. “No olvidemos nunca limpiarnos los labios inmediatamente antes y después de beber licor o agua”
  8. “Jamás bebamos licor o agua, cuando tengamos aún ocupada la boca con alguna comida”
  9. “Siempre que nos veamos en la forzosa necesidad de toser, estornudar, eructar o sonarnos, pensemos que estos actos son infinitamente mas desagradables en la mesa que en ninguna otra situación”
  10. “Es una imperdonable groseria el separar del pan una parte de su miga, para traerla entre las manos y jugar con ella”

Reglas de organización de la mesa

  1. “Respecto del tenedor y la cuchara, no introduciremos en la boca sino aquella parte que es absolutamente indispensable para tomar la comida”
  2. “Jamas hagamos variar de puesto el pan, que se coloca siempre a la izquierda, ni los vasos, las copas y las tazas, que se colocan siempre a la derecha”
  3. “La cuchara y el cuchillo se manejan invariablemente con la mano derecha”
  4. “Asiremos el pan col la mano izquierda y lo dividiremos con la derecha, sin emplear, para ello el cuchillo y sin separar jamas la miga de la corteza”
  5. “Pone el tenedor y el cuchillo juntos con el mango hacia nosotros, por ser este el signo que indica a los sirvientes que deben mudarnos todo esto”

Obligación de jerarquía

  1. “No tomenos nunca asiento en la mesa antes que lo hayan hecho nuestros padres, o cualesquiera otras personas de mayor respetabilidad.”
  2. “No hablemos jamás a los sirvientes en tono imperativo y acre, ni los riñamos en ningún caso”
  3. “Para levantarnos de la mesa, esperaremos a que se ponga de pie la persona que la presida”

Referencias

Manuel Antonio Carreño – Compendio del manual de urbanidad y buenas maneras

Jesus Cruz – Patterns of Middle Class Conduct in Nineteenth-Century Spain and Latin America: The Role of Emulation. Paper presented at the conference “Middlemen and Networks: Economic, Social, and Cultural foundations of the Global Economy,” held at the University of California, San Diego, November 3-5, 2006.

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9 thoughts on “La etiqueta, la mesa y la sociedad de buen tono

  1. Muchas gracias Jonathan por tu artículo. Me parece muy interesante tu enfoque, en especial porque mi relación con este libro, que es una obra de culto, viene desde la infancia. Releyendo los diferentes usos y reglas para actuar bien en la mesa me recordaron los almuerzos en mi casa y el discurso que manejaban era casi idéntico a lo descrito por Carreño en su libro. Este manual marco la forma de comportarse en sociedad por mucho tiempo en mi país, y de esto dependía ser aceptado o no, pertenecer a una cierta elite o simplemente ser considerado como una persona educada. Muchos de esos valores todavía se mantienen y actualmente este manual se lee en las escuelas y se han publicado adaptaciones para niños y adolescentes. Me pregunto si algunos de los manuales que menciona Cruz en su artículo continúan teniendo un impacto en la sociedad actual de esos países. Creo que así como la comida nos puede llevar a establecer diferencias o emitir juicios, no siempre correctos, sobre una cultura o un país, los modales en la mesa tienen el mismo efecto.

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  2. Gracias por compartir tus pensamientos Jonathan. Como mencionaste, Francia y Inglaterra tenían una gran influencia en la etiqueta española. Es interesante porque en mi mente todos eran lugares muy cultos y poderosos en Europa, pero por algún caso, en America Latina y España había una obsesión con las cosas franceses. Es verdad que tienen comida y moda muy buena, pero España también tiene estas cosas en su propia manera. Realmente no me di cuenta de que había una influencia francesa tan fuerte en España. Me gustaba leer sobre el cambio desde la obsesión con el francés a la tendencia de crear sus propios libros de etiqueta española y latino americana. Muestra el crecimiento de las americas y la creación de una identidad propia.

    También fue interesante leer las reglas de la mesa de Carreño y compararlas a las reglas hoy en día. Sus reglas son una mezcla de las reglas españoles y americanas hoy en día. Por ejemplo, cuando explica cual mano debe usar cuando está cortando comida y comiéndola, usa la norma española. Cuando los españoles cortan carne, usan la mano derecha para el cuchillo y la izquierda para el tenedor. Después de terminar de cortar no cambian la mano del tenedor como hacemos en los Estados Unidos. Sin embargo, otra regla sobre el puesto de los brazos en la mesa sigue la regla americana. En España, ambas manos siempre están visibles en la mesa y es aceptable tener brazos en la mesa. Sin embargo en los Estados Unidos, una mano está debajo de la mesa mucho del tiempo y nunca pone los brazos en la mesa. Era interesante comer con una familia española durante mi semestre allí porque al fin del semestre me dio cuenta de que había cambiado a la manera española de usar el tenedor y poner mis brazos en la mesa sin pensar sobre lo.

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  3. Cuando estuve leyendo “De la mesa,” no pude dejar de pensar en lo que los modales significan en los EEUU, comí aprendí a comer y actuar en una manera de ‘buen gusto’ y la diferencia entre lo civilizado en South Dakota versus en Buenos Aires. Me encantó que Jonathan compartió sus observaciones de la cultura española y los modales en la mesa durante su semestre de intercambio porque me hizo pensar mucho en mi experiencia viviendo en Buenos Aires. Me parece que la cultura argentina es más parecida a la de España en cuanto a los modales de la mesa, algo que no es muy sorprendente. Cómo dice Jonathan, en los españoles, “después de terminar de cortar, no cambian la mano del tenedor como hacemos en los Estados Unidos…[Además,] en España, ambas manos siempre están visibles en la mesa y es aceptable tener brazos en la mesa. Sin embargo en los Estados Unidos, una mano está debajo de la mesa mucho del tiempo y nunca pone los brazos en la mesa.” Fue exactamente así en mi experiencia en Argentina.

    La primera vez que llegué a la casa de la familia argentina donde iba a quedarme para todo el verano de 2014, ellos inmediatamente comentaron en mi manera de comer. Por ejemplo, cuando era niña, mi mamá siempre nos enseño que es de buena educación colocarse la servilleta sobre el regazo. A lo contrario, muchos argentinos se comen poniendo la servilleta sobre la mesa. Ese verano mi papá argentino trató de enseñarme (desafortunadamente en vano) como usar bien un cuchillo y tenedor con la carne. Ellos se comen con el tenedor siempre en la mano izquierda pero yo aprendí a comer cambiando el tenedor entre mis manos. Estos ejemplos tienen que ver con las reglas físicas de la mesa según Carreño.

    Creo que esta muestra que tanta la comida como los modales en la mesa a veces sirven como justificación de crear y identificat al otro. Es decir, la etiqueta que puede ser de una clase muy alta y de buena educación en una cultura quizá no sería percibida en la misma manera en otros países. Cómo dice Jonathon, se expresa Pierre Bourdieu esta misma idea en su trabajo Distinction: A Social Critique of the Judgement of Taste. Según Bourdieu, buen gusto es un concepto construido por factores sociales. Es algo relativo, construido por ‘el ojo’ de la sociedad y un producto de la historia reproducida por la educación.

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  4. Mientras que leyendo estas literaturas, tenía una tendencia a conectarlos a los tiempos modernos. En el ensayo de Jesus Cruz, escribe sobre cómo la importancia de los modales se extendió de la nobleza a toda lo población. Creo que esto todavía se puede ver hoy en día en nuestra sociedad. Evidencia de esto es un poco diferente a la que utiliza el texto. Por ejemplo, no soy nobleza o un miembro de una escena social exclusivo y en gran parte de mi vida cotidiana, uso modales pero presto mucha más atención a ellos cuando estoy en un entorno social más alta y más prestigiosa. Esto demuestra que aunque gran parte de la sociedad tiene modales, nosotros los valoramos en algunas, más “nobles,” situaciones.

    Del mismo modo, el texto por Carreño también es aplicable hoy en vierta medida. Muchas de los modales enumerados todavía se considera que son necesarios mientras que otros son un poco extremo para el uso diario. Por ejemplo, regla IX sobre cual mano puede usar para comer no es tan importante pero, todavía se considera maleducado para jugar con su comida o poner los codos en la mesa.

    ¿Qué crees son las mayores diferencias entre los modales de en ese momento y ahora?

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  5. Leyendo esta obra por Careño pensaba mucho en las limitaciones de esta idea de urbanidad. Dijo Careño que, “The discourse of bourgeois urbanidad did not call for the total suppression of the conduct norms established under the estate society, but rather for its adaptation to the conditions of a society based on merit rather than inheritance.” Mencionó un autor Feijoo quien pensó que, “the condition of being urbano was not exclusive to the nobility; it was attainable by every individual willing to learn and practice the appropriate rules of conduct.” No podía dejar de pensar en que verdad esta podría ser en realidad. ¿Podemos separar en la sociedad mérito y la herencia? Y, ¿tiene todo el mundo la opción de ser “willing to learn and practice appropriate rules of conduct”? A través de la historia y aún hoy en día ha existido un jerarquía de clases sociales que es muy difícil de escapar. En general, vives en la clase de sus padres, aunque esto ha cambiado un poquito desde el siglo 18, todavía es relevante. Por eso razón, estoy seguro que mucha gente aún en el siglo 19 y 20 no tuvo el acceso de esos libros de conducto. Posiblemente todavía podrían aprenderlo boca a boca, pero todavía no tuvieron oportunidades de usarlo en ajustes sociales como encontrar algún tipo de comida era una lucha en su mismo. Entonces, si el argumento es simplemente que el termino de urbanidad expandió a la clase media, yo podría estar de acuerdo con Cruz. Si el argumento es que el nuevo idea de urbanidad y los libros de conducto expandió a todo el mundo, sin embargo, me parece que no es posible eliminar la desigualdad de oportunidades entre los clases diferentes, en particular la clase baja.

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  6. Durante mi infancia, yo nunca asistí una clase de etiqueta, todo de mis instrucciones de las reglas de etiqueta, específicamente de la mesa me dieron por mis padres. Como una niña yo piense que todo el mundo comiendo con la misma regalas de la mesa y cuando yo vi una persona que no adherir a mi idea de buena modales en la mesa, yo piensé: “Ay, [inserto nombre] tiene malo modales en la mesa”. No fue hasta el colegio cuando yo tuvo una clase de JROTC que yo realizó que hay muchas reglas de modales en la mesa y típicamente culturas distintas observan reglas diferentes. Durante esta clase mis compañeros y yo enseñó en la etiqueta americana y británico. Esta lección, demuestro a mí que algunas de las reglas que yo me enseñaron por mis padres no están “buena etiqueta” en la sociedad inglesa. Así yo realizó que solo porque una persona no adherir a mi idea de bueno modales en la mesa, no significar que le tiene malo modales. Ahora, ser consciente de que hay diferentes normas de modales en la mesa, puedo justamente evaluar a individuos. También, sabiendo que hay diferencias ha permitido a entender diferentes culturas porque modales en la mesa, en mi opinión, son una extensión de dicha cultura (específicamente las normas sociales).

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  7. Me fascina leer este texto de Manual Carreño, y me gusta el enfoque de este post de Jonathan porque tengo una relación muy interesante con la etiqueta. No sé si otras personas han experimentado la misma cosa como yo, pero la etiqueta fue un gran parte de mi juventud a través de mis clases de “cotillion”. Cuando tenía doce años pasé unas horas cada semana en un clase sobre la etiqueta. Aprendemos las reglas de la mesa, desde usar los cubiertos en la manera más apropiada hasta bailar en un gran baile formal. Toda la clase termina en este gran baile donde los chicos se presenten a una amiga en la clase, y todos se celebran juntos. Para un niño estas clases fue una parte de vida que no fue muy divertido, pero fue una parte importante de nuestra sociedad del sur. No sé si alguien tiene una experiencia similar, pero la etiqueta es algo que fue un gran enfoque de mi juventud.

    Esa experiencia fue muy importante durante mis estudios en México también. En mi opinion, México, y Latinoamérica en general es más formal y pone más importancia en la etiqueta que los Estados Unidos. Mi familia en México tiene reglas estrictas como la manera en que podemos sentir alrededor de la mesa y la manera en que uno se puede usar sus cubiertos. De hecho, los temas de conversación alrededor de la mesa muchas veces tenían un filtro cuando había comida encima de la mesa. Es interesante notar que algunas de esas reglas son similares a los que aprendía cuando era niño, y los que Carreño nos presenta. Siempre he oído la reglas sobre los antebrazos en la mesa y muchas veces personas todavía sigue la regla que una no debe extender su brazo en frente de una persona para alcanzar algo en la mesa. Pero a la misma vez, nunca he experimentado una persona que sigue la regla sobre la velocidad que una persona come! Especialmente después de mis experiencias cuando era niño, me fascina leer este texto sobre la etiqueta venezolana y aprender un poco más sobre la costumbre más común de mundo, el acto de comer una comida juntos.

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  8. Gracias, Johnathan, por tu reflexión! Me interesó lo que escribiste sobre la “emulación de lo europeo” en cuanto a la buena educación y las reglas de la mesa. Tiene que ver mucho con el ensayo de Cruz. Como Venezuela era una colonia europea, tiene sentido que emulaban las normas de la buena educación que tenían en esos “center[s] of civilization” como París o Londres. (Me sorprendió lo que escribió Daniela, que todavía en Venezuela se lee versiones del libro de Carreño!) Sin embargo, mientras leía yo pensaba, como Lauran, en las diferencias que existen en el mundo sobre qué se considera buen compartimiento en la mesa y qué no. Por ejemplo, en algunas culturas está bien hacer ruido con la boca mientras uno come, porque indica una satisfacción con la comida. También en algunos lugares comer con las manos no es considerado mal educado, sino que es lo más práctico y sirve para unificar a la gente en la mesa. Algunos otros no usan mesa, sino que se sienten en el suelo. Estas culturas que no siguen las mismas reglas de mesa que nosotros son algunas que nunca eran colonias europeas, y algunas que sí eran colonias en un momento u otro. Es importante entender estas diferencias y verlas a través de las historias respectivas de cada lugar.

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  9. Gracias por su post, Jonathan. Creo que la progresión de los textos en este clase ha sido muy interesante. Empezando con el placer y la cultura representados en la comida, ahora los textos enfoquen en la cultura sobre la manera de comer. La obsesión con cultura Francesa que existía en España en esta época es interesante, pero tengo más interés en la razón de tres de los grandes influenciadores en esta época enfocaban en el tema de buen gusto y buena educación. Las reglas descrito en Compendio del manual de urbanidad y buenas maneras restringen las acciones de la persona que come la comida, y por alguna manera restringen el placer del acto de comer. Las personas de urbanidad no deben usar su pan para comer más salsa, ni tampoco deben traer los huesos a la boca. Estas dos restricciones sería muy difícil si alguien quisiera comer a las alitas de pollo de Buffalo Wild Wings o usar un pedazo de naan para sacar más salsa rica.

    Creo que las restricciones que existen en las acciones “del urbanidad,” son un poco absurdos y por eso, trataba de pensar en algunos costumbres que tenemos hoy en día que identifican una persona como una persona de buena educación pero que restringe el placer de ser algo, y pensaba también en un costumbre sobre comer. Hoy en día, los restaurantes de alta moda sirven platos pequeños que cuestan mucho dinero. Como algunas de las restricciones en el libro de Carreño, es absurdo y no puede explicar la razón. Mi única explicación, que también posiblemente puede también explicar a las reglas de Carreño es que posiblemente creemos que la restricción del placer resultará en una apreciación más sincera.

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